CANAL 46 PRESENTÓ ‘ENEMIGO PÚBICO’ EN EL CHALET CANTONI: LA EXPERTISE DEL DESASTRE
La presentación de Enemigo Púbico en el Chalet Cantoni confirmó todo lo que Canal 46 viene construyendo hace años: una estética del caos, la incomodidad y el rock sin maquillaje. Entre errores, distorsión y actitud, la banda sanjuanina volvió a demostrar que su apuesta no pasa por la perfección, sino por la intensidad.
COBERTURASSEBASTIÁN DIAZ GUEVARA
5/15/2026


AUTOR Y PH
Sebastián Díaz Guevara
Pero antes estaba el aperitivo - en formato cuasi acústico - de Esha. ‘Cuasi’ porque por el final una pequeña rebeldía de una cuerda obligó a cambiar una guitarra acústica por una eléctrica (más el agregado de un sintetizador); pero pasando en limpio, se trató de una propuesta reducida en volumen pero ampliada en tono para la cantante, con un despliegue vocal tan delicado y directo como su mensaje.
Armada con un sonido que pareció sacado del indie pop guitarrero de otras décadas (y otras latitudes), Esha arrancó el convite sonando tal como sus letras, cercanas, sencillas, sin adornos u otros elementos. Su estilo de narrar sentimientos se encontró bastante en confort con el andamiaje minimalista de la banda, intentando romper con el frío de la noche y cierta desatención de parte de la audiencia, más motivada en los últimos pasajes de su correcto set, no despampanante pero sí efectivo.
El plato principal es uno conocido para quienes ya han probado lo que son capaces los chefs. No siendo yo un acérrimo fan, no he estado en numerosas oportunidades de apreciar la cuisine de los Canal 46, pero sí he apreciado de qué son capaces.
Y a pesar de que los temas de Enemigo Púbico son (en su mayoría) nuevos para los escenarios, el concepto sigue siendo el mismo: el rock fuerte, trazas de punk y de alternatividad, el desparpajo de letras, la proyectada incomodidad y un rabioso ‘si no les gusta coman pito’ como leitmotiv.
‘¿Qué esperaban? Somos los Canal 46’ avisa Diegolancha, tras el brusco parate de uno de los primeros temas por algunos desperfectos sonoros que los obligó a retomar la canción desde cero. Es tal cual: lo áspero de los temas, la energía que prima sobre la destreza técnica, la actitud por sobre las expectativas, son las cartas con las que juega la banda. No hay más, pero la pregunta es, ¿por qué debería haberlo?




Todo se reduce a una fina línea que corre por el paladar tuyo. Si te gusta el estilo de los Canal 46, definitivamente su presentación en el Chalet te debió gustar. Si sos una persona predispuesta a que la música transite por lo desastroso como estilo, por la desidia a manuales técnicos en pos de la desprolijidad como bandera, seguro su concierto te convenció de ir a escucharlos. De lo contrario, no te iban a convencer. No hay punto medio con ellos.
El manejo de lo chocante como santo y seña, la vibra potente sobre los errores instrumentales, la indiferencia ante cierta apatía del público, la constante postura del desastre sin arrogancia pero sí con carácter, fueron los frutos cosecha ’26 de una banda que acostumbra a exactamente esto. Qué carajos es la eficiencia, qué mierda es la simpatía al populum: pasión o nada. Son los Canal 46, expertos del desastre, ¿qué esperabas?
La salida de un disco no suele (ni puede) ser un evento más, especialmente si estás en San Juan de la Frontera. En un sitio donde las producciones propias suelen ser difíciles de costear por diferentes motivos, cada lanzamiento se festeja como una final. Por eso es que la noche del sábado 9 de mayo en el Chalet Cantoni era de gala para los Canal 46. Ahora, si esperabas glamour, pues no mi ciela, entendiste mal.
Enemigo Púbico es la más reciente referencia discográfica del ahora trío sanjuanino, editado por el sello local Hippy Muerto Producciones, que continúa la línea conocida de la banda: básicamente, irreverencia total, esta vez en 11 temas. Por ende, no podía ser de otro modo su forma de presentar el nuevo material.




